Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Así que fueron a ver a Mosü y le dijeron: «El señor Hü tiene una hija y busca un yerno que entre en su familia».
Mosü, que había estado pensando en cómo revalorizarse a ojos del señor Hü, estuvo encantado y les pidió inmediatamente que hicieran de mediadores en el asunto, prometiéndoles un buen premio si la unión se llevaba a término.
Volvieron e informaron al señor Hü.
Él les dijo: «Me alegro de que ese señor no se avergüence del matrimonio. Pero mi mujer y yo amamos realmente a esa hija, así que casi no podemos decidirnos a dejarla de nuestra mano. El señor Mosü es joven y distinguido y nuestra hija está muy mimada. Si él no la trata bien o luego se arrepiente más tarde y entra en otra familia, mi mujer y yo quedaríamos inconsolables. Por eso hay que aclararlo todo antes y cuando se haya comprometido por escrito le aceptaré en mi familia».
Le transmitieron a Mosü todas estas condiciones y él dijo que estaba de acuerdo en ello. Trajo oro y perlas y seda de colores como regalo de boda. Luego se buscó un día propicio para la boda.
El señor Hü pidió a su mujer que hablara con Hijita de Oro.
«Tu padre —le dijo— tiene piedad de que hayas sido dejada así, por eso te ha buscado un joven culto».