Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Hubo una vez tres señores en el cielo, en la tierra y en las aguas a los que se dio el nombre de los tres dioses gobernantes. Los tres son hermanos y son hijos del padre del monje de Yangtsekiang. En una ocasión en que iba paseando por la orilla del río, fue arrojado al agua por unos ladrones, pero la verdad es que no se ahogó; un tritón le salió al encuentro y le salvó la vida. Le cogió y le llevó consigo al palacio de los dragones. El rey de los dragones se dio cuenta de que era una persona extraordinaria; por eso le entregó a su hija en matrimonio. Ella tuvo tres hijos. Estos jóvenes sintieron siendo muy jóvenes una preferencia por las ciencias ocultas, por eso se fueron los tres a una isla que estaba en el mar. Allí se pusieron a ejercitar la contemplación. No oían nada, no veían nada, no decían nada, ni se movían. Los pájaros llegaban y anidaban en sus cabellos; las arañas llegaban y tejían las telas sobres sus rostros. Los gusanos y los insectos entraban y salían de sus narices y orejas. Ellos no se daban cuenta de nada.