Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El padre de Ho Huans había muerto y le había dejado solo en edad temprana. El muchacho tenía una inteligencia excepcional y estaba bien dotado. Con once años le aceptaron en una escuela selecta como niño superdotado. Su madre le amaba por encima de todas la cosas y no le dejaba salir de casa. Cuando alcanzó la edad de trece años no había visto ni siquiera una vez a todos sus familiares.
En el mismo pueblo vivía un juez de paz que se llamaba Wu, que practicaba las ciencias ocultas. Fue una vez a la montaña y nunca volvió a su casa. Su hija se llamaba Margarita, tenía catorce años y era hermosísima. En su niñez había leído en secreto los libros de su padre y tomado como ejemplo la vida de Ho Sián Gu. Cuando su padre desapareció, se empeñó en permanecer soltera y su madre no podía sacarle esta idea de la cabeza.
