Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Copo de Nieve intentó consolarle calladamente. Ambos abandonaron el templo tristes. Alquilaron un barco para volver al norte. Copo de Nieve fue contratada en la travesía por un señor rico. Yüo Dschung siguió solo su viaje. Se encontró con un muchacho de ocho o nueve años que iba pidiendo por las casas, pero no parecía un mendigo. Cuando le preguntó, se enteró de que su madrastra le había echado de casa. Le dio pena. El chico era cariñoso y no quería separarse de él. Le rogó encarecidamente que le salvara. Y se lo llevó a casa. Le preguntó cómo se llamaba.
Él le contestó: «Me llamo Doloroso. Crecí en casa de un hombre llamado Yung, pero mi madre dice que soy el hijo de un hombre que se llama Yüo, que la repudió después de la boda».
Yüo Dschung tuvo miedo y pensó para sí: «¿Es posible que sea mi hijo?».
Le preguntó dónde había vivido el hombre que se llamaba Yüo.
El chico le respondió: «No lo sé, pero cuando mi madre murió me dio un escrito y me recomendó que no lo perdiera».
Yüo Dschung le pidió rápidamente el escrito.
Doloroso abrió su bolsa y lo sacó. Yüo Dschung lo leyó por encima; era el acta de repudio que él había dado en una ocasión a su esposa.
«Sí, Doloroso, eres mi hijo», le dijo.