Cuentos Chinos

Cuentos Chinos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El rey de los dragones, asustado, hizo que le trajeran el arma más pesada que tenía. Pesaba siete mil doscientas libras, pero seguía siendo demasiado ligera para Sun Wu Kung. El rey de los dragones le aseguró que no tenía ningún arma más pesada. Pero Sun Wu Kung no se dejó desviar del tema y dijo: «¡Mirad por ahí!».

Al final vino la reina dragón con su hija y le dijeron al rey dragón: «No es bueno buscar pendencias con los santos. En nuestro mar hay una gran barra de hierro; en los últimos tiempos ha despedido un brillo rojo, que es el signo de que ha llegado la hora de sacarla».

El rey dragón dijo: «Ya desde lejos se veía el resplandor dorado. Se trataba de una monstruosa barra de hierro, que tenía a ambos lados abrazaderas de oro».

Sun Wu Kung la levantó con todas sus fuerzas y dijo: «Es demasiado pesada. Debería ser un poco más corta y menos gruesa».

Apenas lo había dicho, cuando la barra se encogió. Volvió a intentarlo y se dio cuenta de que aumentaba o disminuía cuando se lo ordenaban. Podía hacerla reducirse hasta el tamaño de una aguja de bordar. Sun Wu Kung estaba encantado y se fue con la barra, que había vuelto a hacer aumentar, a dar vueltas por el mar, de manera que las olas se alzaban a la altura de una montaña y todo el palacio del dragón se sacudía. El rey de los dragones temblaba de miedo, y todas sus tortugas, peces y cangrejos escondieron la cabeza.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker