Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Cuando Sun Wu Kung hubo dejado la ciudad, se resbaló y se cayó al suelo. Entonces se despertó y notó que lo había soñado. Hizo llamar a los cuatro papiones y Ies dijo: «¡Admirable, admirable! Me llevaron al castillo de la muerte y armé un buen jaleo. Hice que me dieran el libro de la vida y he tachado la muerte de todos los monos». A partir de entonces, los monos de la montaña ya no murieron porque en el mundo inferior habían tachado sus nombres.