Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Entonces se presentó la Estrella del Anochecer ante él y dijo: «Ese mono es tan fuerte y valeroso que no hay ninguno aquí de su talla. Se ha levantado porque el cargo en las caballerizas era poco importante para él. Lo mejor sería dejar actuar a la bondad y al derecho, y dejarle que haga lo que quiera nombrándole Igual al Gran Santo del Cielo. Se le puede conceder solamente el título sin vincularlo a un cargo; y ya está». El Señor del Cielo estuvo de acuerdo y volvió a enviar a la Estrella del Anochecer a que fuera a llamar al nuevo santo. Cuando Sun Wu Kung se enteró de su llegada, dijo: «La Estrella del Anochecer es una buena persona». E hizo que su ejército formara en fila para recibirle solemnemente. Él mismo se vistió con ropa de fiesta y le salió cortésmente al encuentro.
La Estrella del Anochecer le contó lo que se había decidido en el cielo y le dijo que ella traía consigo el nombramiento del Igual al Gran Santo del Cielo.
El Santo se rió y dijo: «Ya con anterioridad habéis intercedido por mí, vieja Estrella. Y ahora habéis vuelto a haceros cargo de mí. ¡Muchas gracias. Muchas gracias!».