Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Guan Yü era sincero, fiel, justo e intrépido hasta la temeridad. Le gustaba leer el libro de Confucio sobre el florecimiento y la caída de los imperios. Ayudaba a su amigo Liu Be a someter al Turbante Amarillo y a descubrir la tierra de las Cuatro Corrientes. El caballo sobre el que cabalgaba se llamaba Liebre Roja y podía recorrer mil millas en un solo día. Tenía un cuchillo en forma de media luna, al que llamaba Dragón Verde. Sus pupilas eran bellas como las de las mariposas de la seda y sus ojos rasgados, como los del ave fénix. Tenía el rostro tan rojo como escarlata y una barba tan larga, que le colgaba hasta la barriga. En una ocasión en que estaba en presencia del rey, éste le dio el sobrenombre de Conde de la Bella Barba y le regaló una funda de seda para que pudiera proteger su barba. Vestía un traje de brocado verde. Cada vez que luchaba mostraba un arrojo invencible. Aunque estuvieran ante él mil soldados o diez mil caballeros, él los atravesaba como si sólo fueran aire. El malvado Tsau Tsau le tentó una vez para que fuera infiel a su amigo y señor Liu Be. Hizo llevar a las dos esposas de Liu Be a sus habitaciones y ordenó que encerraran con ellas a Guan Yü durante toda la noche. Guan Yü no dejó que le dominara la insensatez y estuvo toda la noche, hasta el amanecer, con una lámpara en la mano, velando en el dintel de la puerta de la habitación.