Cuentos Chinos

Cuentos Chinos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El tercero se llama Lü Yüan o Lü Dung Bin (Lü = roca o cavernario). En realidad se llamaba LI y pertenecía a la estirpe de la dinastía reinante Tang. Pero cuando la emperatriz Wu se apropió del trono y exterminó a casi todos los miembros de la familia LI, él huyó con su esposa a lo más profundo de las montañas. Cambió su nombre por el de Lü, y como se escondió entre las pedregosas cavernas, se le dio el sobrenombre de roca o habitante de las cavernas. Se alimentaba del aire y no comía pan. Con el tiempo dominó las ciencias ocultas. Pero disfrutaba del vino y le gustaban mucho las flores. En Lo Yang, la capital, las peonías eran especialmente exuberantes. Entre ellas vivía un hada de las flores que se convertía en una hermosa doncella, y Lü, cuando llegó a Lo Yang, bebió vino con ella. De repente apareció un dragón amarillo que se convirtió en un hermoso muchacho y se burló del hada de las flores. Lü se encolerizó y desenvainó su espada, cortándole en una finta la cabeza. Desde entonces volvió al mundo de la muerte y de los sentidos. Se iba hundiendo en el polvo de la monotonía diaria y ya no quería alcanzar las alturas. Luego se encontró con Dschung Li Küan, que le salvó, y de esta forma, pudo pasar a formar parte de los inmortales. Su discípulo era el elfo de la encina. Se trataba de una vieja encina que había ido absorbiendo la delicadísima fuerza de los rayos del sol y de la luna y que había conseguido, gracias a ella, un cuerpo humano. Tiene el rostro azul y los cabellos rojos. Lü le tomó como discípulo. Los emperadores y reyes de los tiempos posteriores honraron a Lü como antepasado y señor del sol. El pueblo le llamó abuelo Lü. Tiene una gran sabiduría y es muy poderoso. Por eso incluso en nuestros días la gente sigue afluyendo a su templo, buscando oráculos que les ayuden y rogándole que Ies conceda buena fortuna. Cuando se quiere saber si en una empresa se va a tener éxito o no, uno va al templo, enciende un bastoncillo de incienso y se arrodilla en el suelo inclinando la cabeza. En el altar hay un recipiente de bambú dentro del cual hay algunas docenas de palitos con soluciones; hay que moverlo de rodillas hasta que uno de los palitos se salga. En cada uno de los bastoncillos hay un número, número que hay que buscar en el libro de los oráculos. En el libro se encontrará una rima de cuatro versos —la buena o mala suerte suele cumplirse a menudo extraordinariamente, tal como ha predicho el oráculo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker