Cuentos Chinos
Cuentos Chinos El cuarto se llama Tsau Guo Giu (Tsau, el tío del Estado). Era el hermano más joven del emperador Tsau, que tuvo un largo reinado. Por eso le llaman tío del Estado. En su juventud, sentía un gran interés por las ciencias ocultas. Para él la riqueza y los honores eran como el polvo. Dschung Li Küan le ayudó a convertirse en inmortal.
Al quinto le llaman Lan Tsai Ho. No se conoce su verdadero nombre, ni de dónde procede, ni de qué época es. Se le ve frecuentemente en los mercados, vestido con una túnica azul rasgada y sólo lleva un zapato. Va cantando, acompañado por un trozo de madera que golpea, y sus canciones hablan de la futilidad de la vida.
El sexto se llama Li Tiá Guai (Li el de la muleta de hierro). En su más tierna juventud perdió a sus padres y tuvo que irse a vivir a casa de su hermano mayor. La cuñada le trataba mal y nunca le daba alimento suficiente, por eso huyó a las montañas y aprendió allí las ciencias ocultas.
En cierta ocasión volvió para ver a su hermano y le dijo a la cuñada: «¡Dame algo de comer!».
La cuñada le respondió: «No queda madera para hacer el fuego».
Él le replicó: «¡No tienes más que preparar el arroz! Puedo utilizar mi pierna como madera; pero no me puedes preguntar si el fuego me hace algún daño, y así no se estropeará nada».