Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Él también tomó el elixir de la vida, y también él murió.
Los otros dos jóvenes se dijeron: «La cosa está clara, será mejor que nos vayamos».
Y con éstas se volvieron a casa, a comprar dos sarcófagos para los muertos. En cuanto se hubieron marchado, We Be Yang se incorporó e hizo volver a la vida al joven y al perro, y los tres fueron a reunirse con los inmortales. Por el camino se encontraron con los otros dos jóvenes. Cuando Ies vieron se quejaron de su insensatez, pero su arrepentimiento fue demasiado tardío.