Cuentos Chinos
Cuentos Chinos Érase una vez un hombre que se llamaba We Be Yang. Fue con tres jóvenes al bosque y allí preparó el elixir de la vida. Como sabía que no todos sus discípulos creían en el fondo de su corazón en sus creencias, decidió ponerlos a prueba.
Les dijo: «El elixir de la vida está listo, pero no sé si tiene poder, voy a dárselo primero al perro para ver qué efecto tiene».
Se lo dio al perro y éste murió.
Entonces dijo We Be Yang: «¡Qué difícil es preparar el elixir de la vida! ¡Ahora que estaba listo, el perro se muere al beberlo! Ése es un signo de que no se me permite alcanzar la inmortalidad. He dejado a mi mujer y a mi hijo y me he ido a las montañas para poder llegar a comprender las ciencias ocultas. Me da vergüenza volver a casa y prefiero morir».
Luego tomó el elixir de la vida. Apenas le había llegado a la boca, cuando se produjo su muerte.
Sus discípulos le miraron asustados y dijeron: «Se prepara el elixir de la vida para vivir eternamente y, en vez de eso, sólo produce muerte. ¿Cómo es posible?».
Uno de entre ellos dijo: «Nuestro maestro no es un hombre corriente, a lo mejor ha querido poner a prueba nuestra fe».
