Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos Hace mucho tiempo vivía en un país un opulento comerciante llamado Marco y de sobrenombre "el Rico". Duro y cruel de carácter, era ambicioso y despiadado con el pobre. Siempre que un pordiosero o un indigente se acercaba a pedir a su puerta, él mandaba a sus criados que lo alejasen y le soltaran los perros. Sólo amaba una cosa de este mundo, y era su hija, la hermosísima Anastasia. Sólo con ella no se mostraba duro, y aunque sólo contaba la muchacha cinco años, jamás desatendía sus deseos y le daba cuanto ella quería.
Y un día helado de invierno se acercaron a la puerta tres ancianos de blancos cabellos a pedir limosna. Marco los vio y ordenó que les soltasen los perros. La bellísima Anastasia oyó esta orden e imploró a su padre diciendo:
- Mi querido padre, si me quieres, no los eches; permite que pasen la noche en el establo.