Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos Después de esto, el Zar ordenó que el tonto se preparase para la boda y que antes se diese un buen baño. El cuarto de baño era de hierro colado y el Zar ordenó que lo calentasen a tan alto grado, que el tonto no podrÃa menos de quedar asfixiado en un instante. El tonto fue a bañarse y detrás de él entró el campesino con la paja.
- He de esparcir paja por el suelo -dijo.
Los dos se encerraron en el cuarto, y apenas el campesino esparció por el suelo unos manojos de paja, se produjo una temperatura tan baja, que el tonto apenas pudo lavarse, porque el agua del baño se heló. Se encaramó a la estufa y allà pasó todo la noche. Al dÃa siguiente abrieron el baño y hallaron al tonto echado sobre la estufa, lleno de vida y de salud y contando canciones. El Zar estaba disgustado por no saber cómo desembarazarse del tonto. Después de mucho reflexionar ordenó que crease un ejército con sus propios medios. Porque pensaba: "¿Cómo es posible que un campesino forme un ejército? ¡Esto sà que no lo podrá hacer!"
Cuando el tonto se enteró de lo que exigÃan de él, se mostró muy alarmado y exclamó:
- ¡Estoy perdido sin remedio! Me habéis sacado de muchos apuros, amigos mÃos; pero esta vez está bien claro que nada podréis hacer por mÃ.