Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos - ¿Pero cómo podría compartirlo?
- ¿Cómo, inteligente doncella? Pues, si ese buen mozo no te es indiferente, casándote con él, ya que el honor, la suerte, las penas y las alegrías se comparten entre marido y mujer por igual.
- Veo que eres un sabio, soberano Zar, y no quiero hacerte hablar más -dijo la hermosa doncella.
Se casó, pues, con el huérfano, y aunque éste no tenía mucha cabeza tenía en cambio mucho corazón y vivió con su sabia mujer en continua felicidad y armonía.