Cuentos de hadas Rusos
Cuentos de hadas Rusos En un imperio que se extendÃa desde el litoral de un mar azul, vivÃa una vez un rey soltero que tenÃa una compañÃa de arqueros que salÃan de caza, tirando a cuantos pájaros se les ponÃan al alcance para proveer de carne la mesa de su señor. En esta compañÃa servÃa un joven arquero llamado Fedot, un tirador notable que siempre daba en el blanco, por lo que el rey lo querÃa más que a los otros. Un dÃa salió el joven de caza muy temprano, al romper el alba. Penetró en un bosque muy espeso y lóbrego y en la rama de un árbol vio una paloma. Fedot tendió el arco, apuntó y disparó. Herida en un ala, la paloma cayó a la húmeda tierra. El tirador la cogió y estaba a punto de retorcerle el cuello y ponerla en su zurrón, cuando oyó que la paloma le hablaba de esta manera:
- Por piedad, joven cazador, no me retuerzas el cuellecito ni me prives de la luz de este mundo. Será mejor que me dejes con vida, que me lleves a casa y me dejes en tu ventanita, y te diré lo que has de hacer. En el momento en que se apodere de mà el sueño, pero fÃjate que te digo en el mismo momento, me arrancas con tu mano derecha el ala herida y desde entonces podrás darte por hombre afortunado.
El cazador se quedó tan sorprendido como puede imaginarse.