El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos soy el Gran Fénix de Heliópolis[24];
soy el que guarda el Libro del Destino,
donde se escribe todo lo que fue
y todo lo que será.
Soy el Dios Amsu en el momento en que se hace presente[25];
y las dos Plumas de la diosa Maat
engalanan mi cabeza.
He aquà que arribo a mi Patria de origen[26];
y aguardo el lugar de mi morada definitiva.
El Mal que habitaba en mÃ
ha sido extirpado con sus raÃces.
Mis defectos y mis vicios han sido barridos.
Yo recorro las Sendas del Más Allá…
Ciertamente, me son conocidas.
Mi marcha sigue al dirección
de la Ordenación de los Mundos.
Ahora, arribo al paÃs del Horizonte,
cruzo el Portal sagrado…
¡Oh dioses! ¡Vosotros que os dirigÃs a mi encuentro,
extended vuestros brazos hacia mÃ!
Pues conseguà ser un dios, ¡vuestro igual!
Cuando el Ojo divino[27],
en la Batalla de Horus con Seth
estaba por extinguirse,
yo restituà su vigor.