El libro egipcio de los muertos
El libro egipcio de los muertos En verdad ha cumplido
con lo que le fue ordenado por su Padre;
seth, el Señor de las Tempestades, le enderezó hasta ponerlo de pie.
Yo también te he enderezado y te he puesto de pie,
a través de la Palabra mágica de Tum.
Avanzo y mis piernas no rehúsan obedecerme;
¡Las Jerarquías celestes me han engendrado!
Fui concedido por la diosa Sekhmet
traído al Mundo por ella al lado de sirio,
el gran espíritu estelar
que muestra cada día a la Barca de Ra el camino,
atravesando el Cielo a grandes pasos.
Heme aquí que llego a mi sitio predestinado;
en la cabeza llevo la doble corona real y franqueo la Puerta…
Tú, oh dios de la Doble Pluma y cuyo Nombre es misterioso,
entérate: ¡Yo soy el Loto Sagrado!
¡El Cielo infinito está invadido por mi radiación!
Me recibe en su seno el Reino de la Pureza
en él permanezco para siempre
al lado de las ventanas de la nariz de la divinidad todo poderosa.
Porque yo he permanecido ya en el Lago de Fuego