Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Es verdad; no querrÃa que cometieras ninguna deslealtad por mÃ, pero al menos puedes decirme si está en Sorelois o no.
—Señor, si estuviera allÃ, no llegarÃais fácilmente, pues hay muchos pasos traicioneros: hay dos calzadas largas y angostas, por las que no puede pasar ningún caballero sin que haya combatido antes con un caballero muy valiente y quince servidores suyos que están allÃ. Tal es el paso de esa calzada. El de la otra, es semejante y sin superarlos no puede llegar al otro lado ningún caballero andante. No os puedo decir nada más.
Con esto, mi señor Galván le encomienda a Dios y lo mismo hace el muchacho con él. No puede sacarle nada más, pero por sus palabras se da cuenta de que Galahot está en Sorelois. Regresa al castillo en el que habÃa combatido: era bien entrada la tarde cuando llegó allÃ. Le salen al encuentro el duque, el vasallo y la doncella que le habÃa acompañado, con la mayor alegrÃa de que son capaces. Hacen que le miren las heridas y las llagas, y que se las curen, mientras que el duque le agradece el haber solucionado tan bien su asunto, al vencer el combate ante Leverzep.