Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios, no sé quién es, pero tendrÃa que ser ayudado, pues se ha defendido muy bien: quedan todavÃa ocho y él está completamente solo. Quienquiera que sea, le doy mi amor desde aquÃ. Nunca dijisteis nada que os agradezca más que lo que acabáis de decir.
Mi señor Galván pica espuelas, y al acercarse se da cuenta de que es Saigremor el Desmesurado. Ataca a todos con el mayor Ãmpetu que puede, alarga la lanza y golpea a uno de los tres con tal fuerza, que lo derriba al suelo junto con su caballo; después, arroja la lanza y toma la espada, atacando a los otros dos. Cuando Saigremor ve que tiene socorro, recupera el coraje y la fuerza, aunque todavÃa no ha reconocido a mi señor Galván.
Los servidores, que no se atrevÃan a participar porque Saigremor los habÃa dejado maltrechos, al ver a mi señor Galván que combate tan bien, no se atreven a permanecer allà durante más tiempo, sino que vuelven la espalda y huyen; y los otros dos toman el camino a continuación.