Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor Galván y Saigremor los persiguen de cerca; mi señor Galván alcanza al último, lo sujeta por el cuello e intenta tirarlo del caballo, pero la mano se le engancha en el yelmo, arrancándoselo de la cabeza. Saigremor va contra él, dándole un golpe tan violento con la espada, con todas sus fuerzas y con todas sus ganas, que lo hiende hasta los dientes, y cae. Cuando mi señor Galván ve que está muerto, lo siente, pues hubiera preferido retenerlo vivo; entonces, sujeta a Saigremor por el freno de su montura, diciéndole:
—Señor caballero, vayámonos, pues ya habéis hecho bastante, y podéis ver que aquellos que van por allÃ, ya se nos han escapado.
—Por Dios, los que yacen en el suelo no se nos han escapado, y ya no podrán recibir socorro.
—No seguiréis, por la fe que le debo a Saigremor el Desmesurado.
Al oÃr estas palabras, piensa que lo conoce.
—Señor, ¿quién sois, que me conocéis?
—Señor, soy un caballero, como podéis ver.
—Señor, por lo que más queráis del mundo, decidme quién sois.
—Soy Galván.
—Señor, sed bienvenido; ¡estáis delante de mÃ!
Entonces, corren a abrazarse con gran alegrÃa.