Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Malvados cobardes —les grita—, miserables, fracasados, ¿por qué no salÃs? ¿No veis que nos llevamos vuestros caballos ante vuestros propios ojos y no hacéis nada?
Apenas ha dicho esto, ve llegar por la otra parte de la sala a diez caballeros montados.
—Por Dios —exclama mi señor Galván—, temo que nos corten el camino; si permanecemos aquà dentro, seremos vencidos, pues desconocemos las salidas, los pasadizos y los escondrijos; salgamos a ese patio: no podrán llegar sin que les veamos.
—Con mucho gusto, señor —responde Saigremor—, pero antes quiero golpear a uno de los que vienen.
—Ataquémosles, ya que asà lo deseáis.
Sin más, se lanzan contra los diez que llegan y ellos hacen lo mismo; derriban a los dos primeros que encuentran: mi señor Galván mata al suyo con la pica, mientras que la lanza de Saigremor, que le habÃa dado su amiga, se quebró; toma la espada y ataca. En esto, los de la otra habitación empiezan a salir. Mi señor Galván se dirige a ellos con la pica y golpea violentamente al primero, derribándolo a él junto con su caballo; se le rompe la pica y echa mano de Escalibor, atacando con nuevo Ãmpetu, de forma que les obliga a precipitarse otra vez dentro de la habitación, de la que habÃan salido. A continuación, acude en ayuda de Saigremor, que se defiende con gran valor.