Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Llegaron al campo de batalla; estaba lleno de combatientes, que luchaban entre sí. Lanzarote comienza a realizar tales proezas que todos se quedan sorprendidos. No tardó mucho en enterarse mi señor Galván, que estaba combatiendo muy lejos de allí: le dijeron que un caballero estaba haciendo maravillas por delante. Acuden allí él y sus compañeros, persiguiendo a los otros hasta su propio terreno, y haciéndoles perder bastante. Cuando Lionel lo ve, le dice a Lanzarote que se esfuerce en hacer lo que le habían ordenado.
—Ve, dile a mi señora que no puede ser y por eso no voy junto a la torre; pero que si lo desea así, me los llevaré a todos delante de ella.
Lionel va a decírselo; apenas lo ve venir la reina, baja de la torre. Se lo dice, ella vuelve a subir, tras indicarle a Lionel que así lo quiere, «pero ten en cuenta que tan pronto como vea mi manto colgado en las almenas con la piel hacia fuera, deberá venir hacia aquí; si el rey sufre persecución, tendrá que ayudarle».
Se va y se lo dice a Lanzarote. Entretanto, Galahot llama a mi señor Galván:
—Mi señor Galván, sé cómo le gustaría al rey tener prisioneros a los hombres más ricos del castillo: si no volvemos hacia aquella parte y llevamos a las gentes del rey contra el río y nos detuviéramos allí, volviéndonos a continuación, no fallaríamos y haríamos prisioneros a todos los otros o morirían.