Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al terminar el combate, el rey regresaba pasando al pie de la Roca. La doncella le dice que quiere hablar con él, lo cual le alegra mucho, y se detiene para esperarla. La joven baja y yendo a su lado, le dice:
—Señor, sois el hombre mejor y más valiente de cuantos viven, y me dais a entender que me amáis por encima de todas las mujeres: quiero probarlo, si os atrevéis, de una forma.
—No hay nada que no haga por vos.
—Quiero que vengáis esta noche a la torre, a acostaros conmigo.
—Eso no es difÃcil, si me prometéis que haré con vos lo que un caballero debe hacer con su amiga.
Ella se lo promete, y él le responde que irá, tan pronto como haya visto a todos sus caballeros y después de haber cenado con ellos. «Encontraréis a un enviado mÃo a la puerta, que irá a buscaros», le dice la doncella.
El rey se marcha muy contento, y regresa al lado de sus caballeros, que lo encontraron más alegre y feliz que nunca; hace saber a la reina que no pasará con ella la noche, y que esté tranquila, pues le ha ido muy bien en la batalla. La reina no se entristece en absoluto.
Por la noche, Lionel acudió a casa de la reina, y ésta le dijo que Lanzarote y Galahot debÃan ir a hablar con ella esa misma noche, y le indica dónde se encontrarán.