Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ese día, los enemigos del rey quedaron maltrechos y fueron perseguidos hasta las defensas mismas de su campamento: durante todo el día la batalla fue tremenda, hasta que empezó a atardecer. Entonces, se acercó Galahot a mi señor Galván, y le aconseja que permanezca allí hasta que toda la gente se vaya, «después, nos iremos nosotros»; mi señor Galván se lo concede. Entonces, pasan él y Lanzarote por delante de la torre; la reina había bajado de las almenas: la saludan y ella les devuelve el saludo, y se da cuenta de que Lanzarote tiene todo el brazo ensangrentado, hasta el hombro, y teme que muera. Les pregunta que cómo se encuentran, a lo que le responden que bien.
—¿Y vuestro brazo, tiene algún daño?
—Señora, no.
—Quiero verlo.
Entonces abraza a Lanzarote, a pesar de que iba completamente armado, a la vez que la dama de Malohaut abraza a Galahot. La reina le dice a Lanzarote a la oreja que lo curará antes de mañana, si no tiene alguna herida mortal; él responde que no teme morir, si ella lo desea. La reina, que no se atreve a retenerlos por más tiempo, hace que monten de nuevo, y le dice a Lionel que le quiere hablar. Todos ellos se van a sus tiendas y se desarman. Ya empezaba a ser noche cerrada.