Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, señor, pensábamos que todos los caballeros no habían acudido al combate, y ella nos lo mandó a él solo, cuando había dicho que nos enviaría una ayuda suficiente como para reemplazar a los doscientos caballeros que estaban en Arestuel. En eso dijo verdad mi señora, pues —por Dios—, si hubieran estado los doscientos, sin él, no habríamos podido conseguir nunca lo que acabamos de lograr, y los sajones no habrían sido hechos prisioneros por doscientos, cosa que él ha hecho.
—Por mi fe —contesta el rey—, mayor hazaña ha realizado rescatándome, que con todas las demás proezas, pues ha conquistado un castillo como éste, que me había causado más daños que todos los castillos del mundo, y por eso debo amarlo más que a nadie.
Luego, se presentó Héctor ante la reina y le dijo: «Señora, ya he concluido mi búsqueda», y le mostró a mi señor Galván; la reina se lo agradece, con grandes muestras de alegría; mi señor Yvaín lo honra mucho, cuando Héctor cuenta que había sido él quien los había sacado a él y a Saigremor de la prisión del rey de los Cien Caballeros, venciendo al senescal. Mi señor Galván contó cómo derribó a Keu, a Saigremor, a Giflete y a mi señor Yvaín en la Fuente del Pino: fueron muchos quienes se detuvieron a contemplarlo y a alabarlo, y su amiga fue la que más se alegró.