Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuenta ahora la historia que el rey Arturo estaba por aquel entonces en Camalot; allí fue el que llevaba las cartas de Galahot. El rey recibió las noticias con gran alegría; la reina y la dama de Malohaut se pusieron más contentas que nadie. Pero no pasó mucho tiempo antes de que su alegría se volviera en gran tristeza, pues apenas el mensajero le había contado las nuevas al rey, una doncella se presentó con gran altivez a éste ante todos sus caballeros. Tras ella iba mucha gente, pues entre caballeros y servidores había más de treinta, y eran todos de su séquito.
La doncella era de extraordinaria belleza. Se presentó al rey bien acicalada, con cota y manto de un rico tejido de seda. Llevaba una trenza larga y gruesa, resplandeciente y clara. Cuando los caballeros la ven llegar, le abren paso, y no hay ninguno, por noble que sea, que no se ponga en pie: todos piensan que es la dama de más alta condición del mundo. Una vez ante el rey, se quita la toca que aún llevaba cubriéndole la cabeza y la arroja al suelo a sus espaldas. Hubo muchos que intentaron recogerla, pues eran muchos los que la seguían, tanto de los suyos como de los otros.
Cuando se quitó la toca, todos los que la vieron se quedaron admirados por la gran belleza que había en ella. Empezó a hablar en voz tan alta que todos pudieran oírla, y dijo con orgullo: