Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Dios salve al rey Arturo y a su compañÃa, salve el honor y la razón de mi señora. El rey Arturo serÃa el hombre que más vale del mundo, si no fuera por una cosa.
—Doncella —le contesta el rey—, sea como sea, que Dios os dé buena ventura; que el honor y la razón de vuestra señora queden a salvo en dondequiera que esté. Os agradeceré que me digáis cuál es la cosa mala que hay en mÃ, que me impide ser el hombre de más valÃa del mundo. Después, decidme quién es vuestra señora, y en qué la he ofendido, pues creo que nunca cometà agravios contra doncellas ni contra damas, y no querrÃa cometerlos ahora, en modo alguno.
—Rey, si no os mostrara la razón de mi señora y la cosa por la que perdéis todas vuestras virtudes, habrÃa venido en vano a la corte. No he venido aquà en busca de nada, sino por la aventura más extraña y maravillosa de cuantas han ocurrido en vuestra casa y que os asombrará a vos y a los vuestros, en cuanto conozcáis la verdad, más que ninguna cosa que hayáis oÃdo.
En primer lugar os diré que mi señora, la que me envÃa a vos, se llama reina Ginebra y es hija del rey Leodagán. Pero antes de descubriros la justicia que le corresponde, os entregaré unas cartas que os traigo, selladas con su sello; tenéis que leerlas ante todos vuestros nobles.