Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La doncella se detiene a mirarlos a todos, y un caballero canoso, de mucha edad, se le acerca para entregarle una caja muy rica, adornada con oro y piedras preciosas. La doncella toma la arqueta, la abre y coge unas cartas que llevaban pendiente el sello de oro, y dice:
—Señor, haced que lean estas cartas tal como os he indicado, pero con la condición de que no falte ninguna dama ni doncella de aquÃ: todas deben estar para oÃr lo que dirán las cartas, pues asà os lo pido en justicia. Y sabed, además, que cartas de asuntos tan importantes como éstas contienen, no deben ser leÃdas a escondidas; aunque estuviera presente la mayor corte que habéis juntado en vuestra vida, no habrÃa nadie tan osado que al punto no se espantara al oÃrlas. SerÃa necesaria, pues, una gran cantidad de hombres valientes y esforzados que dieran consejo ante cosa tan admirable.
El rey mira a la doncella que habla de forma tan altiva, y se asusta, igual que todos cuantos están con él. Al punto envÃa en busca de la reina, de las damas y doncellas que están en sus habitaciones y hace saber por todas partes que no queden servidores ni caballeros sin ir de inmediato a la corte a escuchar las extrañas nuevas.