Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A continuación habló el noveno, que habÃa nacido en Colonia, y era un clérigo muy sabio. Se llamaba Agarnice.
—Señor —le dice a Galahot—, Maestro Petronés ha hablado bien, y os ha explicado vuestro sueño sin ninguna reserva. Pero, ya que cada uno de nosotros debe cumplir su juramento, os contaré una cosa que he visto además, que los otros no os han dicho: he encontrado que tenéis que atravesar un rÃo por un puente de cuarenta y cinco tablas; tan pronto como hayáis pasado la última, os veréis obligado a saltar al rÃo, que será profundo y caudaloso, al fin de las tablas. No podréis regresar, pues os habrán quitado todas las otras tablas. Tan pronto como caigáis en el agua, os iréis al fondo y no volveréis a aparecer: por eso sé que está fijado el final de vuestra vida. Sin embargo, ignoro si las tablas representan cada una un año, un mes, una semana o un dÃa, pues pueden indicar cualquiera de estos cuatro términos. A pesar de todo, no digo que no podáis ir más allá: en mi estudio vi que el puente seguÃa hasta el otro lado del rÃo; pero el leopardo que visteis en vuestro sueño quitaba más tablas que las que quedaban, y me parece que del mismo modo que se las llevaba, las podrÃa volver a poner.