Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo terminan su reunión y salen de la capilla; Galahot tiene la cara alegre pero el Maestro parece hombre cargado de peso y de trabajo. Galahot va a su alojamiento y allà encuentra a Lanzarote, lamentándose en una habitación; al oÃrlo llegar, se pone en pie y se limpia los ojos que están enrojecidos e hinchados. Galahot, que lo conoce bien, le pregunta al punto qué le ocurre, y él responde:
—Señor, no me pasa nada.
—Ay, mi dulce compañero, no estéis a disgusto por nada, pues he recibido tales noticias que me han alegrado mucho y vos también debéis alegraros, pues sé que estáis a disgusto por mi culpa.
Entonces Lanzarote se pone muy contento al verle con buena cara y piensa que dice la verdad.
—Por Dios, señor, decidme la verdad acerca del significado de las cuarenta y cinco tablas, y contadme el último consejo, por el que tuve que salir, pues sospecho que os ha podido decir algo que no era bueno escuchar: tengo gran miedo de que el Maestro sepa alguna cosa acerca del secreto que tenemos la reina y yo.