Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago No hubo nadie que se atreviera a contradecir estas palabras, pues el duque era hombre de gran valor: no hubiera sido considerado prudente el que le hubiera llevado la contraria; todos coinciden con él y prometen mantener su consejo. Entonces el duque llama a Galahot y, cuando llega, le dice:
—Señor, los nobles que están aquà me han encargado este asunto, porque yo he sido el que más ha visto y probado de todos ellos: desean que elija a una persona tal como vos pedÃs, y yo os lo voy a decir; vos y todos los demás estaréis de acuerdo. ¿Sabéis quién es? Es prudente, de buen entendimiento, y tal como corresponde a un juez leal, que no tuerce lo justo por nadie, y nadie recibe injusticias por su culpa; es vigoroso y diligente, y no aprecia en nada el esfuerzo si con él se consigue honor.
—Por Dios —dice Galahot—, tiene bastantes buenas cualidades. Decidme su nombre, y seguiré vuestro consejo.
—En el nombre de Dios —dice el duque—, os digo que es el rey Bandemagus de Gorre.
—Por la ayuda de Dios —dice Galahot—, siempre lo tuve por uno de los hombres más valiosos de mi tierra y debo alegrarme si un hombre tan noble acepta el dominio de este reino.
A continuación llama al rey Bandemagus y éste se acerca.