Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Tomad —dice Galahot—, os revisto con toda mi tierra; os ruego por la salvación de mi vida y por vuestro honor que seáis tal como el duque de Cloies ha dicho.
—Buen señor —responde Bandemagus—, no necesito mayor gobierno que el que hay en mi propia tierra, y no la guardo tan bien como serÃa menester para mi propia alma: mal podrÃa guardar la vuestra que es tan grande, cuando no puedo ni siquiera cuidar de la mÃa que es un pequeño territorio.
—No es necesaria ninguna defensa —le contesta Galahot—, pues yo asà lo quiero; y ya que mi voluntad es ésa, no podéis negaros, pues es una cosa que podéis hacer y debéis cumplir.
—Señor, vuestra tierra está llena de gente orgullosa, y no podrÃa dominarlos según mi deseo.