Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os prometo que no encontraréis a nadie tan atrevido que si incumple vuestras órdenes, yo no se lo haga pagar tan caro como desee vuestra voluntad, pues con la ayuda de cuatro nobles me esforzaré en combatir a todas las tierras que hay bajo el trono. Y a vosotros, señores, que habéis sido mis hombres ligios, os ordeno que acudáis en ayuda suya contra cualquiera, menos contra mí. Y ya que no conozco las cosas que van a ocurrir, y es posible que cuando me haya alejado de vuestro lado no vuelva a entrar en tierra mía, quiero que el rey Bandemagus me jure ante todos vosotros que se comportará lealmente conmigo y con mi pueblo; y si ocurre que paso de la vida a la muerte, le entregará la tierra libre a Galehodín, que es sobrino mío y mi ahijado. Vosotros me juraréis que si falta a su promesa, le perjudicaréis en todo lo que podáis, ayudando al niño a recuperar sus derechos, tal y como los vasallos deben hacer con su señor.
Galahot ordena que traigan los Santos Evangelios y le toma primero el juramento al rey Bandemagus y a todos los demás a continuación; luego, hace jurar al rey de los Cien Caballeros y a todos sus amigos íntimos; el juramento era que no reclamarían ninguna parte de su herencia. Así se lo han prometido todos y lo han jurado después; Galahot tomó el juramento a sus hombres y le entregó la tierra al rey Bandemagus para que la guardara.