Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, no temáis que nadie intente hacerle mal a mi señor el rey. No deberÃais pensar que ha muerto, sino que le gusta cazar, y pienso que se habrá encontrado un jabalà tan grande y tan admirable como le han dicho: habrá ido corriendo tras él para matarlo, sin esperar a nadie, porque deseaba mostrarlo después a sus caballeros que estaban dispuestos a haberlo cazado. Pero el bosque es grande y largo y tiene numerosos valles, montes y otros obstáculos en los que puede haberse retrasado; sin lugar a dudas, serÃa extraño que no hubiera regresado mañana: si no es asÃ, lo buscaremos y revolveremos todo el bosque por él, a lo largo y a lo ancho.
Tras estas palabras, los nobles se marchan, regresando a sus alojamientos; pero Galahot se queda hablando con la reina, mientras que Lanzarote está sentado más allá, con la dama de Malohaut. La reina le comenta a Galahot la aventura de la acusación de la doncella, y dice:
—Mi dulce amigo, ¿cómo podré rechazarla, cuando todo el mundo piensa que es verdad, y mi señor el rey me menosprecia más de lo que solÃa, a la vez que me muestra mala cara?