Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo, la reina fue separada de su señor y la que no tenía ningún derecho fue considerada reina; ésta fue la cosa por la que el rey fue más censurado. Aquel día hubo un gran gozo por parte de los de la tierra, mientras que los del reino de Logres sintieron una gran pena. El rey habló con su gente y les pidió consejo acerca de cómo trataría a aquélla a la que durante tanto tiempo había hecho tener por reina sin serlo. Galahot, que se da cuenta de lo que el rey piensa, le aconseja que espere hasta Pentecostés, «y desde ahora hasta entonces recibiréis el consejo adecuado, pues una cosa tan extraordinaria como ésta no puede quedar sin ser vengada».
Decía esto para que el rey se pusiera de su lado, y el rey así lo hace de buena gana, contestando que se atendrá a su consejo; luego, llama a mi señor Galván y le ordena que guarde a la reina, y que la presente el día de Pentecostés, «pero procurad que ese día aún siga con vos, pues os juro por los santos de aquí —y tiende la mano hacia una capilla— que no volveréis a tener mi amor si para entonces no la volvéis a llevar a mi presencia, y cometeréis una deslealtad hacia mí, que os la entrego por encima de todo lo que habéis podido recibir de mi propia persona».
—Señor —le responde Galván—, la custodiaré bien, pues así lo he hecho muchas veces desde que os vinisteis a esta tierra.