Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces se van él y Galahot para llevarse a la reina, y la conducen a su alojamiento acompañada por numerosos caballeros. Galahot le dice riendo:
—Señora, quiera Dios que mi señor Galván os guarde bien, pues le habéis sido encomendada por encima de cuanto ha recibido de su tío el rey.
La reina se muestra tan alegre como si no hubiera ocurrido nada, y contesta sonriendo:
—Ciertamente, señor, me puede guardar sin gran dificultad, pues si debo morir por esto, querría que fuera sin que nadie, sino yo, sufriera daño, porque si muriera tal como ahora estoy, sólo una cosa me podría servir de consuelo.