Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor —dice Lanzarote—, he sido compañero de la Mesa Redonda durante algún tiempo, gracias a vos que me concedisteis esa compañÃa; ahora yo la dejo y abandono vuestra mesnada, a la que he pertenecido, de forma que no deseo tener nada de vos de ahora en adelante.
—¿Por qué —le pregunta el rey—, mi dulce amigo?
—Porque no podrÃa sostener nada en contra de vos mientras sea compañero de la Mesa Redonda o de vuestra mesnada.
—¿Qué es lo que queréis sostener en contra de m�
—Os digo que el juicio y la sentencia que habéis dictado contra mi señora han sido malvados y desleales, y estoy dispuesto a defenderlo contra vos mismo o contra cualquier otro. Si hay más de un caballero, combatiré contra dos o contra tres.
Cuando Keu el senescal lo oye, no puede resistirse y se dispone a hablar, diciendo que la locura va en aumento y que Lanzarote ya tendrÃa suficiente con un caballero, pues era demasiada la empresa que iba a comenzar, sobre todo después de haber sostenido que era más valiente que todos los demás.