Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Mi señor Keu, no pretendáis la batalla, pues ni vos ni ningún otro caballero de aquà la realizará, pues no os corresponde una batalla por un asunto tan importante.
—Señor, ¿por qué no la debo librar yo, ni ningún otro caballero de los que hay aqu�
—Porque lo hará alguien mejor.
—¿Quién es? —pregunta Keu, que lo tiene a gran despecho.
—Ya lo veréis —le contesta Lanzarote— en el momento en que ocurra.
Estas palabras le fueron muy mal consideradas a Lanzarote, pero a él no le importó, pues cuando estaba enfadado lo mismo le daba decir cosas sensatas que locuras; y al decir que lo harÃa alguien mejor que Keu no se referÃa a sà mismo, sino a la reina, pues todo lo que hacÃa le parecÃa que lo hacÃa más gracias a la reina que gracias a su propio valor.
Lanzarote se presentó ante el rey y le dijo:
—Señor, os pido por mà y por los nobles que aquà están que me digáis si fuisteis vos el que dictó la sentencia.
El rey responde que asà fue ciertamente, «pero no lo hice yo solo, sino que hubo numerosos nobles conmigo». Y se los muestra, pues aún estaban allÃ.