Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, me voy porque asà lo habéis ordenado, y no sé a dónde, pero por Dios os ruego que me digáis cuáles son vuestros deseos y qué queréis que haga, y si asà lo deseáis, enviadme a un lugar en el que pueda salvar mi alma y en el que mi cuerpo no deba preocuparse por sus enemigos, pues no recibirÃais gran honra si me hicieran daño mientras estoy bajo vuestra custodia. Si deseara tener tierras, encontrarÃa sin dificultad quien me las diera, no por mà sino por vuestro honor; pero no aceptaré eso ni ninguna otra cosa sin vuestra autorización.
El rey le pregunta que de qué tierra se trata, a lo que Galahot, que estaba cerca, se adelanta y dice:
—Señor, asà me salve Dios, le daré la tierra más hermosa de cuantas hay en vuestro poder y en el mÃo, la tierra de Sorelois; y sabed que es la tierra que yo más quiero, pues desearÃa que mi señora la reina estuviera en gran honor.
El rey le responde que pedirá consejo; llama a sus nobles, y mi señor Galván lo lleva a un lado y después de que todos los nobles hubieran hablado, le dice: