Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, sabed que continuáis cargado con este matrimonio, pues no se dice que lo hayáis hecho para salir del pecado, sino para entrar en él; y os ocurra lo que os ocurra a partir de ahora, ya habéis perdido bastante, pues habéis cometido una deslealtad ante todos vuestros hombres, y habéis perdido al mejor caballero de vuestra corte, a Lanzarote; le ha llegado de esta forma una gran afrenta a la Mesa Redonda, cosa que nunca había ocurrido, pues ningún caballero la había abandonado por su propia voluntad; antes bien, se tenía por afortunado el que podía llegar a ella. Ahora la ha abandonado Lanzarote y tened por seguro que, si no os esforzáis en recobrarlo, os supondrá un gran daño, pues tiene todas las fuerzas de Galahot y ha hecho tanto, por vos y por los vuestros, que no podréis obtener ninguna honra si no es por él.
—Buen sobrino —le responde el rey—, comprendo vuestras razones y me esforzaré todo lo que pueda en recuperarle; le daría lo que quisiera pedirme, menos la separación de esta mujer, pues sería vergonzoso para todos mis nobles y no querría faltar a la promesa que le hice; os ruego, mi buen sobrino, que le supliquéis insistentemente por mí y por Galahot.