Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Galahot se marcha a su país, llevándose a la reina; cabalgan sus jornadas hasta que llegan a Sorelois. Una vez allí, Galahot entregó a la reina todas sus tierras y tras revestirla con ellas, después de jurarle todos homenaje, mi señor Galván se marchó muy contento porque la veía a gusto. Lanzarote y la reina se quedaron hablando, pero no fue delante de mucha gente; con ellos sólo estaba Galahot, en quien la reina confiaba especialmente.