Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Galahot se marcha a su país, allí le contó a su compañero lo que la reina le había dicho. Permanecieron los dos en Sorelois hasta la semana de mediados de la Cuaresma; luego en etapas cortas fueron a encontrar al rey Arturo para Pascua Florida en Disnadarón, pues tenía la costumbre de no cabalgar ningún día de Semana Santa y tal era el hábito que tenían muchas gentes en aquel tiempo. Cuando el rey supo que Lanzarote había regresado tuvo una alegría muy grande, y también la reina se puso muy contenta, tanto por lo que le alegraba, como porque el rey lo había deseado mucho y le había rogado muchas veces que le ayudara a hacer las paces con él, en todos los sitios donde pensaba que estaría mejor con su compañía.
Toda aquella semana estuvieron en oraciones, y poco antes de la misa mayor del día de Pascua, el rey les recordó a la reina y a Galahot aquello que les había rogado, y les pidió que se esforzaran tanto como para que él pudiera ver su deseo cumplido. «No dejéis de hacerlo —les dice a la reina y a Galahot—, por nada que yo pueda hacer o tener; prometedle que le daréis todo lo que pida, tanto si de mí depende como si depende de vosotros».