Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago De este modo hicieron las paces el rey Arturo y Lanzarote, y éste permaneció en la Mesa Redonda y siguió siendo de la mesnada del rey, tal como había sido antes; hubo entonces una alegría muy grande en la casa del rey Arturo, tanto por el gozo que tenía el rey, como por la permanencia de un hombre tan valiente. Luego, fueron a oír misa, que la habían retrasado por este asunto. Grande fue el júbilo ese día en la casa del rey Arturo; el rey permaneció en Disnadarón, donde anunció que reuniría cortes en Pentecostés, y que serían las más ricas de cuantas habían tenido. Al despedir a los que estuvieron presentes, cuando se marchaban ya todos los nobles, les ordenó a todos, si en algo estimaban su amor, que estuvieran con él en Pentecostés en Londres y que acudieran con las mayores honras que pudieran, más de lo que habían hecho nunca.