Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces se coloca la lanza bajo la axila y pica espuelas al caballo, con la intención de golpear a Galván en medio del cuerpo, pero falla. Cuando pasaba a su lado el caballero, mi señor Galván le sujeta el freno, y tira de lo de delante hacia atrás; luego, echa la mano por encima del caballo a la espada que el caballero llevaba ceñida, pensando desenvainarla, pues ya no sentía ningún miedo; pero el caballero se le adelantó, pues lo cogió por los dos brazos y —era el mayor y más fuerte del mundo— lo levantó sobre el cuello del caballo con tanta facilidad como otro caballero sube a un niño. Los otros tres corren a sujetarlo, pero era fuerte y su caballo rápido y veloz; corrió con tal ímpetu con las cuatro patas, que derriba a mi señor Yvaín al suelo, y los otros dos fallan en su intento. El caballero se marcha tan rápido como le puede llevar el caballo, llevándose consigo a mi señor Galván abrazado, sin que se pueda defender. Los otros corren tras él hasta que ven que el caballero se ha reunido con otros, hasta un total de unos veinte completamente armados. Mi señor Yvaín sujeta a Lanzarote que quería atacarlos; lo agarra por los puños, diciéndole: