Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago No había pasado mucho tiempo después de esto, cuando oyeron un gran ruido de cascos de caballos, y pensaron que eran muchos; se pusieron en pie los cuatro y vieron venir a un caballero armado con todas las armas y montado sobre uno de los caballos más grandes del mundo. El mismo caballero era el mayor y el más corpulento de cuantos habían visto, y a su lado venía el escudero que no había querido contestar a mi señor Galván. El caballero se acercó y dijo:
—¿Quién de vosotros es Galván?
—Yo, señor caballero. ¿Para qué me queréis?
—Lo sabréis en breve.