Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La doncella ordena entonces a los que iban junto al ataúd que lo bajen y que lo coloquen en el suelo, y así lo hacen. Entonces mi señor Yvaín mismo descubre al caballero y ve que está herido gravemente, pues tiene en el cuerpo dos heridas con dos astas de lanza y en el hombro derecho tiene un tajo de más de medio pie de hondo, y además tiene un golpe de espada en medio de la frente, entre las dos cejas que le cae hasta la mejilla derecha. El caballero se lamenta con dolor y mi señor Yvaín intenta levantarlo, pero antes tiene que jurar a la doncella, como leal caballero, que lo vengará de quien le ha causado tales heridas, si es que puede sacarlo de la caja; él así lo promete. Entonces, toma al caballero entre los brazos y tira de él, pero no puede moverlo en absoluto; al verlo, lo deja angustiado y entristecido. La doncella lo mira y le dice:
—Señor caballero, ya lo sabía; no pasa nada.