Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios —le responde mi señor YvaÃn—, tenéis derecho a decirlo, pues yo estaba seguro de que no soy el mejor caballero del mundo; preferirÃa ahora estar herido con las heridas que ese caballero tiene, con tal de que un caballero que yo conozco estuviera aquÃ, y no hace mucho que se fue. Os diré qué podéis hacer: seguid este camino; encontraréis al caballero que pondrá fin a este asunto, si es que un caballero mortal debe acabar con él; si no lo encontráis, id directamente a la ciudad de Londres, donde mi señor el rey Arturo tiene su corte; allà podréis encontrar, si Dios quiere, el socorro que necesitáis, pues están en ella los mejores caballeros del mundo.
Con esto, se marcha mi señor YvaÃn y los cuatro escuderos vuelven a colocar al caballero en donde estaba, y siguen el camino por el que habÃa llegado mi señor YvaÃn. Este cabalga hasta que entra la noche, pero tiene la suerte de que la luna brillaba con claridad. Durante mucho tiempo cabalgó por el camino ancho gracias a la claridad de la luna, hasta que oyó tocar un cuerno hacia la izquierda, y por el sonido le pareció que no estaba muy lejos. Decide entonces cabalgar hacia aquel lugar para tomar alojamiento, y para ver si encuentra dónde pueda descansar su caballo, y comida para el animal, pues si cabalga durante toda la noche quizá no encontrará un sitio para quedarse a su gusto y como le serÃa necesario.