Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, mi hermano y yo os debemos tan gran recompensa como corresponde a nuestros cuerpos y nuestras vidas, pues vos nos curasteis cuando todos los demás fallaron; y no sólo me habéis sanado a mà y a él, sino a mi señor padre, que vale más que nosotros, y no ha tenido una enfermedad ligera: ha sido más grave que la que hemos tenido mi hermano y yo, como os diré a continuación. A la salida de este bosque, hay un caballero que es el más traidor y el más cruel del mundo; es el más grande de los que se conocen, pues es mayor que Galahot el hijo de la Jayana, que es medio pie mayor que los caballeros de la casa del rey Arturo. Este caballero se llama Caradós el Grande, señor de la Dolorosa Torre; tenÃa un hermano, que no era menos traidor ni menos desleal que él, que fue el que me causó las heridas de las que me sacasteis las astas y esta otra de la cabeza. Después de tratarme asÃ, yo lo maté con su propia espada: por eso nos tiene su hermano un odio mortal, que ha durado mucho tiempo, hasta que hace poco atacó a Drián, mi hermano, que aquà está; éste se defendió con valor, pues es hombre valeroso y de gran esfuerzo, cuando está sano. Caradós lo malhirió tal como lo habéis visto, pues tiene tal fuerza que no hay cota que pueda resistir los golpes de su lanza, si va montado en un buen caballo. Después de herir asà a mi hermano, no lo mató, sino que decidió dejarlo vivir para mayor dolor suyo y despecho de todos aquellos que lo querÃan; hizo que lo llevaran a su castillo y que lo encarcelaran. Después de haber pasado en la cárcel mucho tiempo, hizo que lo sacara fuera la madre de este caballero que os estoy diciendo: es la cosa más traidora y desleal que ha existido, nunca tuvo compasión del daño que ha visto causar. Hizo que lo sacaran de la cárcel, pero no para su bien, sino para que viviera sin poder tener curación y para que todos los que lo amaban sintieran dolor sin alegrÃa: hizo que lo metieran en la caja de la que vos lo sacasteis, de forma que por encantamiento y por sortilegios consiguió y estableció que el caballero herido que hubiera en ella no podrÃa salir nunca fuera, a no ser que lo sacara el mejor caballero del mundo con sus propias manos, sin hacerle daño y sin estropear o despedazar la caja. Pero además, habÃa otra cosa digna de admiración, pues era tal la aventura de la caja que mientras en ella estuvo mi hermano, no podÃa morir ni mejorar de sus heridas. Después de dejarlo en tal situación, hizo que lo trajeran por la noche a la puerta de este castillo. La mañana siguiente, el dolor fue grande entre nosotros y nuestro pueblo, de forma que nadie podrÃa contar un dolor mayor. Pero aquello no fue nada con respecto al sufrimiento que mi señor padre tuvo, que cayó en una enfermedad extraordinaria, pues se quedó mudo, sordo y perdió la fuerza de todos los miembros, de modo que no podÃa salir de la cama si no era sacado de ella a la fuerza. Estábamos tan doloridos que habrÃamos preferido morir a seguir viviendo.