Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Grande es la alegría que Melián y los suyos muestran a Lanzarote; éste les pregunta por la verdad acerca del gran caballero del que le habían hablado, hasta que él se da buena cuenta, por lo que dicen, que es el gran caballero que se lleva a mi señor Galván. Entonces les revela el motivo de su marcha y cómo mi señor Galván había sido hecho prisionero, y que lo iban buscando mi señor Yvaín y el duque de Clarence.
—Señor —le dice Melián el Alegre—, ya que me habéis dicho tanto, enseñadme algo más, por favor, pues con gusto me gustaría saber vuestro nombre.
Él le contesta que se llama Lanzarote del Lago, «y sabed —añade— que vos sois el primer caballero al que se lo digo».
Melián se siente entonces muy contento, pues había oído en muchos lugares hablar de las hazañas de Lanzarote. Cuando Drián, que estaba acostado oyó hablar de mi señor Yvaín, se acordó del caballero que intentó sacarlo de la caja, que le había dicho que otro caballero se había puesto en marcha, separándose de él, y que era el que le sacaría fuera de la caja o que nunca sería sacado por ningún caballero; se lo cuenta a Lanzarote, y le pregunta si ése era mi señor Yvaín; éste le responde que sí y le pregunta si tiene alguna noticia de él; pero no sabe qué contestarle ni él, ni su doncella, ni ninguno de los escuderos.
A continuación, Melián le dijo a Lanzarote: